Me duele ahora sin aire, sin estridencias. No le conozco. Algo en mí preferiría verlo nuevamente arrogante y sumiso, como siempre, absorto en el futuro. Ahora es sonido sin falo, algo más sereno que grave, aunque todavía le mandaría a comer más. Extraño su risa burlona, su narcisismo ambiguo. Aún le odio, no me queda duda, pero me parece que ha progresado en algo.
Sunday, January 24, 2010
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment